martes, 7 de octubre de 2025

Monstruo: La historia de Ed Gein

 



Título original:  Monster: The Ed Gein Story
Titulo: Monstruo: La historia de Ed Gein
Año: 2025
Duración: 55 minutos
Dirección: Ian Brennan (Creador), Ryan Murphy (Creador), Max Winkler, Ian Brennan
Guion: Ian Brennan
Reparto: Charlie Hunnam, Laurie Metcalf, Suzanna Son, Lesley Manville
Género: Serie de TV. Thriller. Drama. Terror | Basado en hechos reales. Asesinos en serie. Biográfico. Crimen. Años 50. Miniserie de TV
Sinopsis: En los campos del Wisconsin rural de los años 50, un hombre solitario, amable y aparentemente inofensivo llamado Eddie Gein vivía en una granja en ruinas, ocultando una "casa de los horrores" tan espeluznante que redefiniría la pesadilla americana. Impulsado por la soledad, la psicosis y una obsesión absoluta con su madre, los perversos crímenes de Gein dieron vida a un nuevo tipo de monstruo, dejando un legado macabro que engendró monstruos en la ficción creados a su imagen, y encendiendo una obsesión cultural por lo criminales psicológicamente desviados.


CRITICA


Cuando vi el tráiler de “Monster: The Ed Gein Story” ya me veía venir que esto iba a ser muy muy oscuro, bien hecho y la mejor de las tres entregas, y eso que a "Dahmer" ya le puse un 10. El gran Ryan Murphy, el tipo que mejor sabe radiografiar el horror norteamericano, tanto si es folclore ("American Horror History") como si es "true crime" (esta serie "Monster" y la otra de "American Crime Story"). Bueno y a su lado Ian Brennan (que es quien escribe, él solito, esta tercera entrega, la de Ed Gein).Siempre pensé que para ser el asesino del que saldrían tantas películas (y las tres seminales) sobre psychokillers ("Psicosis", "La matanza de Texas" y "El silencio de los corderos") no me había parecido alguien tan aterrador: un pequeñito y patético granjero de Wisconsin de los años 50 que solo había matado a dos mujeres y sí, había desenterrado cadáveres y se había vuelto un artesano un tanto peculiar: lámparas, cuencos, ropa, máscaras, etc. todo hecho con partes humanas. Un enfermo, sin duda, pero no ese monstruo terrible.No sé si tiene mucho de verdad o se lo inventan (hay capas sobre capas de invención -por lo tanto, no es un "true crime", no al uso-, no sé si Robert Bloch para el libro en el que se basa "Psicosis" indagó tanto en Ed Gein para Norman Bates, hasta en su infancia), si lo que nos cuentan de él fue así, por ejemplo: que fue Ilsa Koch, la apodada "La zorra de Buchenwald", aquella vigilante nazi que hizo todo eso con los judíos, su inspiración. Bueno, es una forma de querer explicarle, al menos esa parte de él, que luego hablaré de la otra.

Y vamos al meollo de la cuestión: todas las obras que tratan sobre estos asesinos nunca nos explican del todo la causa de sus acciones y es que quizás no hay un porqué claro nunca (ni en esa maravilla de "true crime" más genuino que es "Mindhunter" se explican del todo las conductas). Dicho lo cual, a Murphy se le viene tachando de utilizar este género de asesinos reales para volverlo un espectáculo, de hacer empatizar al espectador con el psicópata, de convertirlo en un antihéroe, haciendo además revivir a las víctimas el horror de lo sucedido, de la mera explotación del morbo... En "Dahmer" yo eso no lo vi, cierto que tampoco vi nada a qué agarrarse de explicarle. Sí que tenemos siempre los tres pilares fundamentales: una infancia dura, relación extraña (por decirlo suave) con sus padres y una sexualidad reprimida (y todos esos secretos que ocultan y les/nos hacen sentirse/nos enfermos).Aquí hay de eso y más: ya vimos su obsesión por la nazi y sus artesanías peculiares, pero es que ahora llega el otro monstruo terrible, su madre... ¿Quién si no? Esa adoración, esa atracción sexual por su ropa y luego por vestirse de mujer (una relación de posesión en ambos), la influencia que ella ejerce sobre él: prohibiéndole estar con ninguna mujer porque son todas el diablo (¿he hablado ya de la sexualidad reprimida?)... esa tiranía que, incluso muerta, le hace oírla en su cabeza (psicosis) para seguir dándole órdenes...




En Ed Gein se juntaron muchas cosas: la soledad (su padre no estaba, su hermano había muerto y su madre no le dejaba relacionarse con el mundo, ejerciendo sobre él un dominio y una dependencia absoluta y creándole un trastorno profundo de identidad), el aislamiento de esa granja donde vive y finalmente la pérdida de esa madre que era todo su mundo y el duelo y los trastornos derivados no curados hasta llegar al punto de querer mantener viva su presencia, resucitarla... y, finalmente, convertirse en ella. Sus delirios le hacían creer que sus pensamientos eran la realidad, tenía una total desconexión de la realidad.Esta vez tenemos la sensación de estar sintiendo todo eso en primera persona, no es un antihéroe, es un ser enfermo y esquizofrénico, terrible. La manera de escribir los capítulos, la manera de dirigirlos, Charlie Hunnam -en el papel de su vida, leí que le fue muy duro quitárselo de encima, que le visitó a la tumba para dejarle allí y no llevárselo dentro (posiblemente lo que Hitchcock le hizo pasar a Anthony Perkins)-... todo consigue explicarle de alguna forma, desenmascararle un poco. Y, sin tener la perfección de, claro, "Psicosis", es mejor que cualquier otra obra sobre asesinos seriales. Y no es "imperdonable" como leo en las críticas profesionales, quizás "Dahmer", ésta no.

Y, a la vez, se alimenta de las tres obras mencionadas que inspiró. Retroalimentación (los creadores de "Psicosis" entran en la trama, alejando la serie, como decía, de un "true crime" al uso: en esa metaficción habla sobre la creación de un nuevo cine que va dejando atrás a todo lo demás sin que "haya vuelta atrás" como dice un cariacontecido Hitchcock, de la creación de un nuevo monstruo, alejado de los clásicos monstruos, el monstruo humano que llevamos dentro... Más adelante vendrán las otras dos, "La Matanza de Texas" y "El silencio de los corderos", cada una queriendo más y más asustar a la gente, queriendo superar a la anterior, queriendo ser el espejo de su tiempo, pero mirando al pasado, a ese horror que fué Ed Gein, ese que se nos va contando en paralelo).La serie construye un casi perfecto y puro horror ficcional, porque la ficción es ficción, inventándose cosas, como debe ser, un puro gótico sureño que, curiosamente, nos hace sentir que aquello no pudo ser real -de él hay demasiadas hipótesis, pero es poco probable que fuera tan terrible como nos lo presentan a través de esa retroalimentación- y, que si lo fue, es lo más horrible que el mundo nos ha contado de un ser humano.

Quizás no fue más que un hombrecillo monstruoso, muy enfermo, inmerso en sus delirios, en su pérdida materna no superada, en sus múltiples trastornos. Quizás no fue el asesino en serie más terrible, como nos hacen ver en esas partes de retroalimentación ficticia, pero quizás sí fue, como también nos hacen ver, la persona enferma que más terror causa en su locura.En cualquier caso, una jodida obra maestra o una obra maestra jodida, muy jodida.


Lo mejor: Charlie Humman.
Lo peor:   Quizás, sus ocho episodios se alargan demasiado.


NOTA: 5/5